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Preparados biodinámicos

Nueve sustancias elaboradas según Rudolf Steiner (500 a 508) que vivifican en cantidades mínimas el suelo, el compost y las plantas. En Demeter son obligatorias.

¿Qué son los preparados biodinámicos?

Los preparados biodinámicos son el corazón y el rasgo distintivo de la agricultura biodinámica. Se trata de una serie de sustancias elaboradas según recetas fijas a partir de materiales minerales, vegetales y animales, y aplicadas en cantidades muy pequeñas y muy diluidas sobre el suelo, el compost y las plantas.

El punto decisivo para entenderlos: los preparados no abonan en el sentido habitual. No aportan cantidades apreciables de nutrientes; para una hectárea bastan unos cientos de gramos, o incluso unos pocos gramos. Deben más bien guiar y ordenar procesos: vivificar el suelo, conducir la descomposición del compost, favorecer la maduración de la planta. En el lenguaje biodinámico son «portadores materiales» de fuerzas, un medio con el que no se lleva masa a la finca, sino calidad. El investigador Hartmut Spiess resumía así la visión científica: los preparados actúan como una especie de regulación del sistema, equilibrando, normalizando, favoreciendo el equilibrio.

Ocho más uno: los nueve preparados

El canon comprende nueve preparados con los números del 500 al 508, que se ordenan en tres grupos.

Los dos preparados para rociar se dinamizan en agua y se pulverizan. La boñiga en cuerno (500), hecha con boñiga de vaca en un cuerno, actúa a través del suelo y la raíz. La sílice en cuerno (501), hecha con cuarzo en un cuerno, actúa a través de la luz y la maduración. Son polos opuestos: una «empuja desde abajo hacia arriba», la otra «tira desde arriba».

Los seis preparados para el compost (502 a 507) se incorporan al compost y a los abonos de la finca y conducen la descomposición: milenrama (502), manzanilla (503), ortiga (504), corteza de roble (505), diente de león (506) y valeriana (507). Actúan como un todo y suelen usarse juntos.

A ellos se suma la cola de caballo (508), que se pulveriza en infusión o decocción contra la presión de hongos. Ocupa una posición especial y, en sentido estricto, no es un «preparado» sino un cuidado de las plantas; de ahí la fórmula de «ocho o nueve» preparados.

El reparto de tareas

Ya en 1938, Ehrenfried Pfeiffer describía, a partir de sus ensayos, cómo actúan juntos los preparados: «El preparado 500 actúa en especial sobre el crecimiento de las raíces y provoca la formación de numerosas raicillas. El preparado 501 aumenta la capacidad de asimilación. Los preparados 502 a 507 fortalecen el crecimiento de las plantas; el 504 influye sobre todo en la calidad del sabor, los demás más bien en el rendimiento.» También es ilustrativa la imagen de Elstrup Rasmussen: la boñiga en cuerno actuaría expandiendo, la sílice en cuerno contrayendo, y los preparados para el compost regularían el metabolismo entre ambas.

Origen y contexto

Todos los preparados se remontan a Rudolf Steiner y a su Curso de Agricultura Biodinámica (GA 327) de 1924. Steiner dio allí las recetas y su justificación; las entendía expresamente como estímulo para la investigación propia, no como receta rígida. Los primeros preparados se elaboraron aún en vida suya: Ehrenfried Pfeiffer participó con Ita Wegman y Gunther Wachsmuth en el primer lote de boñiga en cuerno 500. La práctica detallada de elaboración y aplicación, vigente hoy, la desarrollaron autores posteriores, sobre todo Eckard von Wistinghausen, Pierre Masson y Walter Stappung.

¿Cómo actúan los preparados biodinámicos?

Es la pregunta más debatida del método, y una respuesta honesta distingue tres niveles.

La visión biodinámica

Según Steiner, los preparados son «portadores materiales de fuerzas espirituales»: un puente por el que fuerzas ordenadoras del conjunto de la naturaleza pueden actuar en el suelo y la planta. Las normas Demeter dicen que los preparados abren el suelo, la planta y el animal «a las fuerzas cósmicas y espirituales». Nikolai Fuchs los llama con acierto «remedios constitucionales» para el organismo agrícola: no combaten síntomas, sino que fortalecen el suelo y la planta desde dentro. Es un concepto de la antroposofía y se presenta aquí como tal.

Lo que la investigación hace tangible

Una parte del efecto es comprobable por las ciencias naturales. Algunas revisiones bibliográficas (por ejemplo Scheper, Raupp y Baars, 2009) apuntan a que la boñiga en cuerno y la sílice en cuerno contienen sustancias parecidas a hormonas que pueden influir en la planta y en la vida del suelo. Varios autores (por ejemplo Carpenter-Boggs) describen un efecto de «inoculación» microbiana: los preparados aportan y estimulan determinados microorganismos del suelo. En el ensayo de abonado de larga duración de Darmstadt, los preparados y el estiércol compostado aumentaron de forma demostrada el contenido de humus y la actividad biológica del suelo (Raupp). Estos resultados se recogen aquí a partir de la literatura biodinámica.

El efecto de conjunto

Es característico que el efecto rara vez se pueda atribuir a un único valor medido: se muestra como una optimización de todo el sistema y depende mucho del lugar, el clima, el tiempo y el manejo de la finca (Spiess). Los ocho o nueve preparados están pensados para actuar juntos y «poner en marcha» toda la finca; se pueden usar por separado, pero rinden mejor en conjunto.

Preparados y abonado

Un malentendido frecuente: los preparados no sustituyen al abonado. Steiner hablaba de un «abonado adicional» que «aumenta considerablemente» el abonado habitual con estiércol, purín y compost, sin reemplazarlo. La idea de fondo es que abonar bien es, ante todo, «vivificar la tierra»: el suelo debe volverse vivo para que la planta no arraigue en «tierra muerta». Los preparados ponen en marcha esa vida; el ciclo de nutrientes lo sigue sosteniendo el compost y el estiércol del organismo agrícola.

Preparados y calidad de los alimentos

Para el movimiento biodinámico, la calidad de los alimentos fue desde el principio el verdadero objetivo, no el máximo rendimiento. Steiner veía el riesgo de que las cosechas tuvieran buen aspecto pero «solo llenaran el estómago» y ya no alimentaran el «ser interior» de las personas. Varios estudios apoyan que los productos biodinámicos destacan en este punto: en un estudio con lechuga (Heimler y otros, 2013), los contenidos de compuestos valiosos (antioxidantes) fueron los más altos en la mercancía biodinámica, por encima de la ecológica y la convencional. Se habla a menudo de mejor conservación, menos nitratos y un sabor más marcado. Estas comparaciones se refieren casi siempre al sistema entero; aislar con limpieza la contribución de los preparados es metodológicamente difícil.

Preparados biodinámicos y Demeter

Para las fincas Demeter, los preparados no son opcionales: son una técnica de cultivo reconocida y obligatoria. La boñiga en cuerno 500 debe aplicarse al menos una vez al año en todas las superficies, la sílice en cuerno 501 de forma adecuada al cultivo, y los preparados para el compost van en todos los abonos orgánicos de la finca. Precisamente esta obligación distingue a Demeter de todas las demás asociaciones ecológicas (ver certificación Demeter).

Efectos: ¿qué dice la ciencia?

Separando con honestidad: el efecto aislado de un preparado, con su fuerte dilución, es difícil de demostrar y sigue siendo controvertido. Para el sistema de cultivo biodinámico en su conjunto, en cambio, hay datos sólidos; el más conocido es el ensayo de larga duración DOK del FiBL (desde 1978), que atribuye al sistema biodinámico la mayor fertilidad del suelo, con más humus y mayor actividad de los organismos del suelo. Quien quiera convencer cita estudios concretos en lugar de promesas generales de efecto; las promesas de curación o de milagro no son adecuadas para los preparados.

Preguntas frecuentes sobre los preparados biodinámicos

¿Cuántos preparados biodinámicos hay?

Nueve, numerados del 500 al 508: dos preparados para rociar (500, 501), seis preparados para el compost (502 a 507) y la cola de caballo (508), que tiene un papel especial.

¿Qué diferencia hay entre preparados para rociar y para el compost?

Los preparados para rociar (500, 501) se dinamizan en agua y se pulverizan sobre el suelo o la planta. Los preparados para el compost (502 a 507) se incorporan al compost y a los abonos de la finca, donde conducen la descomposición.

¿Sustituyen los preparados al abono?

No. Son un «abonado adicional» que completa y vivifica el abonado normal con estiércol y compost, sin sustituirlo.

¿Cómo actúan los preparados?

Según la comprensión biodinámica, como «remedios constitucionales» que aportan fuerzas; desde las ciencias naturales se discuten sustancias parecidas a hormonas y un efecto de inoculación microbiana. El efecto se muestra sobre todo a nivel de sistema.

¿Son obligatorios los preparados en Demeter?

Sí. Su elaboración y su uso son una técnica de cultivo biodinámica obligatoria para toda finca Demeter.

Glosario biodinámico